miércoles, 15 de julio de 2009

Los loft se ponen de moda en Valencia




Abogados, publicistas, dentistas, diseñadores, médicos o arquitectos valencianos dispondrán en breve de una oferta de oficinas poco común en el mercado inmobiliario valenciano. Se trata de las oficinas loft que actualmente están construyéndose cerca de Valencia. Entre las ventajas de estos modernos despachos destaca sus amplios espacios y la posibilidad de juntar en un mismo espacio la oficina y la vivienda

Nacieron en Nueva York y en Londres y son lo más de lo más en oficinas. Se denominan loft y son unas viviendas diáfanas, sin tabiques, para uso residencial o para oficinas. O para ambos. Las primeras ya están en construcción: varias promotoras se han lanzado a su promoción y venta.
Están ubicadas en localidades muy cercanas a la ciudad de Valencia y se proyectan dentro de centros de negocio para favorecer las sinergias entre las empresas implantadas en sus instalaciones. A pesar de contar con espacios similares a los de las viviendas, siempre se construyen sobre parcelas de suelo industrial o terciario. Y sus ocupantes suelen ser profesionales.

La principal característica de los loft y su principal ventajaes son sus generosas dimensiones, todo un lujo en estos tiempos. Normalmente están repartidos en dos alturas con altos techos. Y su diseño busca facilitar la economía del trabajo de los profesionales. Las oficinas se convierten en espacios diáfanos, bien iluminados y en contacto permanente con otras empresas. También incorporan cocina y espacios para el descanso. Las oficinas loft permiten reunir en un mismo espacio trabajo y vivienda temporal y cuentan con zonas comunes para el ocio y el deporte.
Un loft se podría definir como un gran espacio inmobiliario, con mucha luminosidad y con pocas divisiones o incluso diáfano. Es la moda, lo más del diseño y la decoración y una de las fiebres actuales del mercado de la vivienda.

Lo que fue concebido en un principio como una forma chic de recuperar para vivir o trabajar grandes espacios en zonas industriales o degradadas de las grandes ciudades, se ha convertido en una solución acorde con las nuevas tipologías de vivienda que la reordenación del mercado está implantando. Los lofts nacieron en los años 50 en ciudades como Nueva York y en barrios como el Soho, y hoy empiezan a tomar su espacio en áreas metropolitanas como la de Valencia.

La idea no es nueva por estos lares. El Barrio del Carmen de la capital valenciana -por citar una zona- está plagado de lofts. Pero concebidos bajo la idea original: aprovechar mejor el espacio de viviendas de pocos metros, descubriendo nuevos espacios, rehabilitando la casa y apostando por un modelo de diseño mucho más vanguardista. A ellos, hay que sumar los minipisos que han surgido como setas en los centros neurálgicos de las grandes ciudades en los últimos años; estética loft, para unos espacios de alrededor de 50 metros cuadrados que, bajo otros parámetros, serían inhabitables en su mayoría. Sin embargo, en los últimos años ha irrumpido un nuevo modelo que aúna los dos usos para los que está concebido este tipo de viviendas.

Estos nuevos lofts, que se preparan estos meses para ocupar Valencia, son distintos. Están pensados más para trabajar que para vivir, pero no se descarta ninguna posibilidad.

Se trata, por tanto, de un producto nada convencional, pensado para compartir espacio con el trabajo y, en principio, nunca como primera residencia. En capitales como Madrid o Barcelona están en marcha desde hace años con resultados más que notables. De hecho, promotoras como Copperfield han buscado implantar ese mismo modelo en Valencia, pero con lo que se construye actualmente y la reordenación del mercado, parece que no hay más espacio para más lofts.

Su estética, eso sí, se implanta cada vez más. Los espacios abiertos y la gran luminosidad que se les presuponen causan furor. Hoteles y edificios públicos copian su esencia en su decoración y la red está llena de referencias, páginas web e incluso portales que muestran ejemplos, dan consejos o facilitan el acceso. Los lofts están de moda y, en cualquiera de sus vertientes, han venido para quedarse.